Finalmente la puerta se cerró.
Ayer 31 estuve todo el dia llorando sin parar. Desde la mañana hasta la noche. Llanto en medio de la calle. A cada cuadra que caminaba me tenia que parar doblado del dolor y tapandome la cara con las manos para que no me vieran asi. Fue un via crucis horrible llegar desde Boedo a mi casa. Y recien hoy, cuando pude dormir algo senti que mis tripas se agujereaban, que como Prometeo tenia una ave comiendo en mis entrañas. La angustia de ayer esperando algun mensaje tuyo, algun saludo, alguna puta señal nunca llegó. Ni siquiera mis deseos de que vuelvas que le pedi a la luna llena se cumplieron. Y ahora la puerta de Tannhausser se cierra lenta y definitivamente.
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